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martes, 14 de marzo de 2017

¿Por qué te quieren los que te quieren?


Hay veces que me dan ganas de poder pararme frente a mi misma y remecerme hasta que se caigan todas las tonterías que se me pegan, y una de esas veces es cuando me descubro haciendo cosas para llamar la atención de alguien más, cuando me pongo en el papel de mujer abnegada, me quejo por hacer algo pero sigo.


¿Por qué te quieren los que te quiere? es una pregunta que nos viene bien hacernos, cuando nuestro lado femenino, nos hace una mala jugada y creemos que debemos ser más de los que somos para ser importantes en la vida de los otros, para ser vistas, para ser queridas y por tanto para ser feliz. No son más que pendejadas que alimentamos pero que deberíamos superar.

Las pendejadas

 
 

Sentirse necesitada


Tú también eres de las que luego de ver el intento de una cama arreglada que hace tu marido o hij@, exclama: "para esto mejor lo hubiera hecho yo" o de las que está pendiente de que al lavar los platos lave primero los vasos y después las ollas". Llegando a ser tan cansona que las personas que te rodean terminan escapando, mientras tú te sientes más "necesaria" para ellos.

La típica mujer que sabe que no debe recoger el desorden de su hijo pero que le preocupa más lo que vean sus amigos, de ser considerada una mujer desordenada, que  se sacrifica, pero que acaba con la frase: "estoy tan cansada, no tengo tiempo para mi".

 

Pensamiento mágico


El pensamiento mágico es ese que se pone en acción cuando, al ver un comercial de una modelo que al bañarse con un shampoo para cabello liso, le queda el cabello liso, sedoso y sin frizz, y tú dices: "me voy a comprar ese shampoo, es el que necesito".

Se te va la vida ocupada salvando el mundo de tu familia y esperas que tu poco tiempo para ti lo resuelva la magia. Esa que se puede ver claramente en los canales de televentas y en los programa de dietas. Estás convencida que bajarás peso en una semana y que cambiarás a tu pareja.

Seguimos creyendo que muchas cosas en la vida se trata de dar una vuelta y convertirse en princesa, creemos en la magia y el marketing lo sabe y lo aprovecha.

Lo que ves frente al espejo


Como lo decía Liss Pereira, una comediante colombiana: las mujeres cuando nos miramos al espejo nos vemos como si estuviéramos en post parto, aunque no hayamos tenido hijos.  

Te pasas la vida viendo lo que no te gusta, te has quedado con una imagen que es objetivamente irreal, te sientes más gorda o más flaca, es una imagen que te has creado a partir de lo que te han dicho que deberías ser, de lo que te han vendido, de la talla de ropa que se usas, incluso, de la cantidad de dinero que te gastas en ella, porque eso habla de ti, de tu estatus y de tu cercanía con los cánones de idealidad de mujer.

Comparas la imagen que tienes al frente con la imagen que tu pensamiento mágico ha proyectado y no te gusta, no es lo que queires ser, no es lo que crees que los demás te pueden querer.


Aprender a vivir con las pendejadas

 

 

Conocerte, aceptarte y quererte


Cómo responderías a las preguntas: ¿quién soy? ¿cuánto sé de mí, de lo que soy y de lo que quiero ser?
Cada uno es el producto de todo lo que ha vivido, de las experiencias buenas y malas, de los aciertos y desaciertos, de lo que le gusta, de lo que acepta, de lo que ha decidido y las circunstancias han permitido que sea.

Tienes que conocerte, saber bien quien eres y aceptar esa que eres; quererte por lo que eres y como eres, porque lo que hay no es nadie más que tú, la persona con la que has convivido todos estos años y con la que has de convivir el resto de la vida, aún más, la persona a la que más deberías querer y respetar.

No tienes que matarte de hambre, no tienes que ponerte esos tacones, no tienes que ser esclava, no tienes que renunciar al placer de quererte, no tienes que hacer nada más que ser tú misma para que te quieran.

Quierete como eres, quiere lo que eres, tus ojos pequeños, tu cabello crespo, tus piernas torcidas, la cicatriz en la mejilla, la nariz chata o las caderas escurridas. Concentrarse en lo que eres y no en lo que deseas, te permite ver tus cualidades y aceptar tus defectos, tal como son.

Ocupate de ti


Rodéate de un mundo que te permita sacarle mayor provecho a lo que eres. Si sabes que las minifaldas no te quedan, no insistas con ellas, aun cuando estén de moda. Esmerate en cuidarte, en consentirte, en ser tú, en tener tu propia imagen, en que te quieran por lo que eres no por lo que haces por los demás, porque cuando esto pasa estás siendo visible para tí.

No vas a salvar el mundo y tú lo sabes, así que si dejas de correr detrás de los demás y de hacerte indispensable en sus vidas, sus vidas no se vendrán abajo y si pasa no será tu responsabilidad.


Cuando decides ser feliz contigo, los demás no podrán quitarte eso, cuando decides quererte como eres podrás ver una mejor mujer en el espejo, cuando te sientes satisfecha con lo que eres dejarás vivir mejor a los que te rodean. Pero para todo ello debes proyectarte y trabajar. Vas a requerir voluntad, dedicación y perseverancia. Si vas a hacer dietas que sea por tu salud, si vas a hacer ejercicio que sea por tu bienestar, si vas a hacer las cosas que sea porque te apetece, si vas a vivir que sea para ser feliz.


Ahora tú...
¿Qué tan identificado te sientes? ¿Conoces personas que viven una vida que no quiere? ¿Qué estás haciendo o has hecho para superarlo?

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jueves, 5 de enero de 2017

Como medir el éxito personal


A propósito del nuevo año que inicia (¡feliz año nuevo! 😊), ya sabes año nuevo ideas nuevas, alguna vez te has preguntado: ¿soy o no una persona exitosa? ¿estoy aprovechando mi cuarto de hora en la tierra?, pues las emociones de un día lleno de optimismo y los golpes de pecho en uno pesimista no representan el mejor patrón de medida.

El enfoque que le daré a este articulo está lejos del sentido materialista que tienen muchas personas sobre el éxito, lo haré desde una perspectiva más integral, una que supone que el éxito es personal, tal como lo plantea John Maxwell en su libro El mapa para alcanzar el éxito.



1. ¿Qué no es el éxito personal?


El éxito no está en la buena salud, ni llega con el dinero o las posesiones; no está en la moda o la fama; no se alcanza con los anhelos o metas cumplidas; tampoco está en el poder o se obtiene con la felicidad.

Nuestro cuadro del éxito usualmente está dado en comparación con alguien más, solemos querer ser tan ricos, bellos, jóvenes, felices, famosos, talentosos como... un personaje o alguien que envidiamos o admiramos. Usualmente centramos el éxito en alcanzar cosas que están lejos y muy difíciles de ser.

Si ves tu éxito como una meta al final del camino a la cual llegar, es posible que: nunca la alcances y no puedas llegar a ser una persona exitosa o, al llegar a tu meta sientas la frustrante sensación de querer más.

Pero si éxito no es todo lo que escuchamos decir a las personas que tienen o que vemos que tienen los ricos, famosos y talentosos, entonces ¿qué es el éxito? ¿dónde está?, ¿cómo se alcanza?, ¿cómo se mide?

Cuando se deja de ver el éxito como la meta final y se empieza a ver como el camino, entonces ya no estarás tan lejos de este y podrás disfrutar más del camino; al caminar tienes la posibilidad para ser exitoso, y como suele ocurrir al andar disfrutarás de muchas cosas y carecerás de otras. Si dejar de poner atención al equipaje y empiezas a disfrutar más del paisaje, entonces el viaje será más placentero, productivo e interesante.

2. ¿Qué se necesita para el camino del éxito?


Si fueras a emprender un viaje podrías considerar una larga lista de cosas que necesitas: agua, ropa, dinero... pero probablemente lo único que realmente necesites es saber a donde quieres ir. 

De acuerdo con Maxwell, el éxito es: conocer tu propósito en la vida, crecer para alcanzar tu máximo potencial y sembrar semillas que beneficien a los demás. De acuerdo con esta definición no hace falta ser un X-Men dotado de un poder especial, contar con la alineación de los astros a favor, o esperar a tener el cuerpo de modelo, ser multimillonario y ser científico para sentir que se ha podido alcanzar el éxito.

Conocer tu propósito en la vida: en un artículo anterior (Entérate de lo que puedes hacer por ti) lo había hablado, cuando descubres que es lo que realmente te apasiona, osea eso que te gusta hacer y con lo que disfrutas más que nada estarás al frente de tu verdadero talento, entonces también habrás encontrado tu propósito en la vida. Es como un reflejo de la esencia del ser de cada uno, en el que intervienen las vivencias, aptitudes, habilidades y percepciones de la persona.

Cultivar el potencial: podremos hacer cualquier cosa en la vida, pero no todo lo podremos hacer bien. A veces me pasa que voy probando en hacer cosas que pienso que me gustan y luego de un tiempo siento que he perdido mi tiempo en distracciones, me doy cuenta que he estado desenfocada. Maxwell lo llama persona de muchos oficios pero experto en ninguno, hay muchos especialista en esto. Si quieres cultivar tu potencial deberías:
1. Concentrarte en una meta, enfocarte, y trabajar con base en ella.
2. Concentrarte en tu mejoramiento continuo, realizando acciones que te lleven más cerca de tu potencial, que te permitan ser mejor en lo que eres bueno.
3. Olvidar el pasado. Hay que aprender a sacar lo mejor de los recuerdos y tirar a la basura aquellos que pesan. Las acciones o eventos del pasado son irremediables y si bien hay que asumir las consecuencias no tienen que volverse una carga.
Sembrar la semilla que beneficie a otros: personalmente creo que hasta que no sientes que lo que haces sirve para ayudar a los demás no puedes experimentar el placer del deber cumplido. Mis horas en un salón de clase ganan valor con el reconocimiento de mis estudiantes, con sus sonrisas y preguntas, con los anhelos y las nuevas metas que les inspira; es entonces cuando se que lo que hago tiene un sentido y vale la pena. Beneficiar a los demás de tu éxito es algo que hace que tu andar no sea solitario y superficial.


Es muy cierto que "El viaje del éxito no se verá igual para todos pues el cuadro del éxito es diferente para cada persona" y por tanto cada uno será quien determine su propio cuadro. Hay muchas definiciones de éxito, de hecho se encuentra clasificado (éxito personal, social, profesional, etc), pero la verdad es que no me siento separada por áreas y todo lo que hago y soy me afecta y me define como persona, por tanto considero mi éxito como una combinación y equilibrio con lo que hago y recibo a cambio de mis acciones y se que depende de mi y de la forma como he decido vivir

Espero que estas ideas te ayuden a iniciar un nuevo año con una perspectiva de éxito, pero no olvides que este está ligado al sacrificio, de manera que si queremos ser exitosos debemos tener la disponibilidad para sacrificar, ya tu sabrás que.

"La única medida verdadera del éxito es la relación entre lo que podriamos haber sido y lo que hemos llegado a ser" - H. G. Wells -
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martes, 22 de noviembre de 2016

Cuando tu nivel de energía está en superahorro


¿Has sentido que tu vida es como una montaña rusa? Que a veces el poder creativo se agolpa en tu cabeza y las ideas surgen a borbotones, mientras que otras te sientes incapaz de hacer nada, tan cansado para emprender o tan falto de energía para terminar una tarea; son esos días en los que el solo respirar cuesta trabajo. Pues todo ese sube y baja tiene una explicación: niveles de energía.


Comprender cómo fluctúa nuestra energía y de donde se obtiene es la mejor forma de poder aprender a manejarla y no quedarte creyendo que todo se debe al estado de ánimo; que si eres melancólico, no estás concentrado, te sientes frustrado, estás estresado y muchas explicaciones más. Si tu carga está al máximo eres feliz, creativo y saludable y eso es lo que necesitas. 



¿Qué te da o absorbe la energía ?


Las personas: A menudo pasa que hay personas con las que hablas o estas algún tiempo y te sientes electrizad@, las ideas fluyen haciéndote sentir  una persona creativa y poderosa, pero con otras te agotas, te vuelves vacía y negativa; tu batería queda en rojo y con un sonido de alerta. La energía fluye y está presente en todo, especialmente en las personas, las cuales pueden ser pequeños soles que te irradian y ponen en marcha tus motores o comportarse como agujeros negros que te absorben por completo.

Los proyectos: Lo mismo sucede con las cosas que hacemos a diario. ¿Cuántas ideas que no llegan a materializarse o proyectos que se quedan sin terminar se han robado tu energía?, porque no hay nada peor que ir dejando cosas empezadas, ni nada más satisfactorio que ver un proyecto terminado.

De manera que es importante aprender cuáles de aquellas personas con las que te rodeas tienen una incidencia directa en la forma como te sientes, así cómo las cosas que te hacen ganar o perder tu energía, de tal forma que puedas tener un mayor control de tus fluctuaciones. Al identificar dichas fuentes o consumidores, podrás saber cuando evitarlas y cuándo puedes lidiar con ellas, también te permitirá tener mayor control sobre tus momentos creativos para que no se vuelvan agitados y poco productivos (carga completa) y sobre los estados de poco me importa, no puedo y no tiene sentido intentarlo (modo súper ahorro), para que no tengas que vivir la sensación de frustración o depresión que pueden dejar cada uno. 

¿Cómo manejar las fluctuaciones?

Debes saber que todas las personas tenemos la capacidad de generar o absorber toda la energía necesaria para llevar a cabo nuestros proyectos. Partiendo de esta idea, lo segundo que debes hacer, una vez que has identificado las fuentes de energía es saber cómo usarlos para mantener un equilibrio. De acuerdo con Stefany Cohen, una joven emprendedora, unas de las prácticas que podrías llevar a cabo para manejar tu energía son:

1. Identifica tus momentos creativos: aun cuando tus niveles de energía pueden estar más bien asociados a periodos de tiempo o días de la semana, también pueden darse durante momentos del día. Así, si tu momento creativo es en la mañana y disminuye con las horas, podrías reservar esas horas para hacer las cosas que demandan mayor energía y usar la tarde para hacer aquello que te exige menos.

2. Sal a buscar la energía: Cuando te sientas con la batería baja, sal a la calle y visita lugar o personas que te permitan recargarte. Ir a una galería o un puesto de artesanía, visitar un parque o tomarse un café con un amigo te pueden ayudar para continuar con un proyecto que demanda mucha energía.

3. Comparte tu energía: cuando te encuentres con una persona que te recarga, díselo, dejale saber que bien te hace su vibra, verás como le agradará saber que no es su belleza, su estatus o sus ideas las que te agradan, sino cómo te sientes cuando estas con ella. De igual forma, intenta compartir tu energía con esa persona de manera que no se pierda el equilibrio.

4. Ponle orden a tus ideas: no dejes que tus días se llenen de anotaciones sin cumplir, si tienes muchas ideas por hacer no pretendas llevarlas todas a cabo, pero tampoco dejes que todas se vayan, como amores de una noche. Seleccionar una idea y hacerla realidad te hará ver las posibilidades que tienes.

5. Termina los proyectos: llevar una idea a un feliz término es de gran satisfacción y te permitirá recargarte. Usa tu energía para crear, poner las cuatro patas a la mesa y sacarla a la terraza. No importa el tamaño o el impacto que tenga tu proyecto, lo importante es terminarlo, compartirlo y disfrutarlo. Ya sabrás que una de nuestras mayores satisfacciones es saber que podemos aportarle a los demás con nuestras creaciones o con nuestras ideas.

No significa que dejarás de entrar en periodos de super ahorro, sino que no tienes que quedarte en ellos por largo tiempo. Si antes te sentías deprimido y te formulabas las irremediables preguntas sobre la felicidad que te hacían sumergirte más en tu estado de no puedo, ahora podrás saber que tu nivel de energía está bajo y que puedes hacer que eso cambie. También podrías guardar algunas ideas de esas que te vinieron de golpe y ponerla en práctica cuando sientas que no puedes hacer nada y autogenerar tu energía.

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martes, 8 de noviembre de 2016

Técnicas de relajación sin gastar un peso


Si sientes ese terrible peso del estrés, ya sea por el trabajo, las responsabilidades de la casa y los niños, los largos periodos detrás del timón, el estudio, o la combinación de todas las anteriores; debes estar soñando con la visita al spa, pero sabes que necesitas: dinero y tiempo, dos de las cosas que menos tiene la mayoría de los adultos.

Pero no todo está perdido. Si bien no puedes tener diariamente un masaje de la cabeza a los pies, si puedes poner en práctica algunas rutinas diarias que te ayudarán reduciendo el nivel de estrés. Conócelas y crea tu propia rutina anti-estrés, invirtiendo un poco de tiempo y sin gastar un centavo.



Los tips que encontrarás a continuación hacen parte de la muy ilustrativa infografía publicada por Quid Corner en 50 ways to relax without spending money

Por las mañanas

En la mañana es el mejor momento para ponerse en actitud positiva y afrontar los retos que trae el nuevo día. Aquí unos consejitos para tener en cuenta.

Lo que deberías hacer

                     

1. Energízate con una ducha, para lo cual regálate cinco minutos debajo de la ducha mientras te bañas, siente el agua y llénate de su energía. Verás como al salir estás más despierto y lleno de vitalidad.

2. Un estiramiento rápido, al levantar o después de haberte duchado puedes hacer estiramiento de tus brazos, cintura y piernas, que no te tomarán más de cinco minutos, pero que ayudará a tu sangre a ponerse en circulación y preparar el cuerpo para iniciar el movimiento del día.

3. Siente el olor del café, lo cual te ayudará a reducir tu estrés hormonal.

4. Disfruta de un café hecho en casa y aprovecha las fabulosas propiedades que tiene, además de ahorrarte algo de dinero al no tener que ir por uno a la cafetería.


Lo que no deberías hacer



1. Cinco minutos más en la cama después de que ha sonado la alarma. Muchos acostumbramos a hacerlo y a veces te quedas dormido (fatal) y a correr se dijo. Podrías ubicar la alarma lejos de tu alcance, de tal forma que tengas que levantarte para apagarla, eso te ayuda a salir más pronto de la cama.

2. Tener un cuarto a prueba de luz cuando sabes que levantarte te cuesta tanto. Esto puedes evitarlo dejando la cortina un poco corrida para que te llegue la luz de afuera.

3. Salir de la casa sin haber comido o tomado nada, ni siquiera un cereal con leche. Intenta organizar tu tiempo de tal forma que puedas preparar algo rápido, pero nutritivo, para el desayuno. Barriga llena, corazón contento.

4. Comer el desayuno en el camino. Saltar de la mesa al carro o tomar un trago de jugo y correr a la calle. Intenta tomar el desayuno 15 minutos antes de salir y disponer del tiempo necesario para no tener que correr. 


Al finalizar el día

Al final del día, y si has sido bastante exigente, usualmente tendemos a sentirnos agotados y llenos de estrés, por lo que es importante que te enfoques en actividades que te permitan liberarte un poco de ese estrés y prepararte para aprovechar el descanso de la noche.

Lo que deberías hacer


1. Despeja tu mente. Llega a la casa, deja tus cosas, ve a un lugar tranquilo y tómate cinco minutos para estar a solas. Puedes acostarte o sentarte cómodamente, cerrar los ojos e intentar imaginar que te encuentras en un lugar tranquilo.

2. Llama a una persona que quieres y siente la emoción de escuchar su voz y hablar de otros temas. Esta puede ser la mejor terapia que necesites, porque al hablar con un amigo o familiar podemos descargar nuestras emociones, y tener tiempo para reír. 

3. Aléjate de las preocupaciones del día, y esto lo puedes lograr dedicando un tiempo a resolviendo un crucigrama, leer tiras cómicas, leer chistes o haciendo lo que prefieras, pero que te produzca placer y te permita concentrarte en actividades diferentes al trabajo o la casa.

4. Lee un libro o escucha música relajante antes de dormir, lo cual podría llevarte no más  de media hora. Además del placer de relajación que puede ofrecerte, te ayudará a inducirte al sueño. Si escuchas música, puedes cerrar los ojos y dedicarte a escucharla, o adelantar algunas cosas para el día siguiente. 


Lo que no deberías hacer

1. Salir del trabajo dejando cabos sueltos como: no enviar el correo a tu jefe, no haber hecho la solicitud o no imprimir el informe que debes entregar, etc. Esto dejará tareas pendientes que se podrían convertir en motivo de preocupación cuando estés fuera del trabajo. 

2. Seguir trabajando. Ya sea llevarte los problemas que has tenido en la oficina, revisar unos papeles que te quedaron pendiente o enviar algunos correos. Debes respetar tu tiempo para descansar.

3. Olvidar cenar e irte con el estómago vacío a la cama o comer a una hora en la que tu digestión se hará más pesada. Podrías tener sueños pesados y no descansar bien.

4. Finalizar el día con una actitud negativa. Si al final del día las cosas no han salido bien, intenta hacer algo que te de satisfacción antes de irte a dormir. Aunque sea pequeño, podrá ser gratificante para tu cerebro y te hará sentir menos frustrado.
  
Así como estos, existen muchos otros consejitos de los que estaré hablando próximamente, los cuales no son difíciles de poner en práctica. 
La clave de todo está en invertir tiempo en aquellas cosas que te hacen reir, relajarte, desconectarte y dedicar un poco de tiempo a ti mismo, poniéndote en sintonía con tu Yo interior, del que sueles olvidarte. 

Crea tu propia terapia diaria que te permita vivir más saludablemente cada día. De igual forma, al identificar esas cosas que hacen que aumente tu preocupación, podrás dejar de hacer y con ello reducir las posibilidades de iniciar el día o irte a la cama con una mala cara.

Ahora tú...
¿Qué es eso que tanto te estresa?
¿Qué es lo que más te gusta hacer para relajarte?
Comparte con nosotros tus respuestas y tips personales antiestrés para ayudar a los otros lectores a tener ideas para escapar a la rutina agobiante que deben enfrentar.

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martes, 25 de octubre de 2016

Pidiendo peras al olmo

Apuesto a que eres de las que a veces cree que su pareja es como un niño y otras veces jura que vino del planeta de los simios. ¿Cuántas veces has sentido la necesidad de darle un par de nalgadas o mandarlo a reflexionar al rincón y cuántas veces más te has quedado esperando a que salga de su cueva y tan sólo extienda sus brazos?

Una de las principales quejas que tenemos las mujeres sobre los hombres es su incapacidad para escuchar, con ellos no se puede tener una conversación sin sentir que no te escuchan o sin recibir una solución.  





Pero el gran detalle está en que somos diferentes, nuestro cerebro es diferente, y con ello nuestro mapa mental, es decir, la forma de ver el mundo, las necesidades y las formas de expresarnos. No esperes que te comprenda, tomarlo de la mano y guiarlo hacia lo que quieres.

El arregla-todo

Estás hablando con tu pareja y empiezas a dar detalles de tus problemas, ese tejido sinfín en el que a veces nos perdemos nosotras, tú no quieres soluciones solo necesitas sacar tu frustración, pero ahí está él dando soluciones. Paras de hablar y te preguntas ¿qué le pasa, por qué no puede entenderme?, el señor arregla-todo a surgido otra vez. Ahora te sientes más frustrada que cuando empezaste a hablar.

Los hombres son seres prácticos, de manera que para ellos si algo está dañado entonces se arregla y si tienes un problema entonces necesitas una solución. Antes de hablar dile claramente: necesito que me escuches un momento, no quiero tus soluciones, solo necesito desahogarme y necesito toda tu atención por favor.


El hombre de la cueva

Tu pareja está teniendo problemas y se torna callado y ensimismado, igual daría quedarte callada que hacer un desfile en bikini porque él no está. Además no te puedes explicar porque prefiere ver las noticias que contarte cómo le fue ¿por qué se pone de mal genio y no te habla de lo que le pasa, o es que acaso no confiar en tí?

Dale tiempo, ya verás que cuando resuelva el problema saldrá de su cueva y volverá a estar contigo.

Una mujer cuando tiene problemas, busca ayuda, pero un hombre se mete en su "cueva" o lo que es lo mismo se abstrae en sus problemas hasta hallarles solución; y si no puede solucionarlo entonces trata de olvidarlo arreglando los problemas que hay en el mundo, en su equipo, etc., ellos no necesitan hablar a menos que estén seguros que puede ayudarle a obtener una solución.

No pasa nada

Las mayoría de las mujeres tenemos espíritu de mártires, somos expertas en acumular frustración que desencadenan largos silencios y rabias masticadas, esperando a que él se de cuenta de nuestro sufrimiento, pero cuando él puede darse cuenta y nos pregunta ¿qué te pasa? Nosotras respondemos: Nada!, tan frío, tan fingido y tan lastimero como sea posible, mientras gritamos por dentro ¿Cómo puedes ser tan inconsciente y no darte cuenta de lo que me pasa?

Para un hombre nada es nada, no es me siento sola, estoy cansada, necesito un abrazo, estoy triste y frustrada, necesito que me escuches y los muchos significados que puede tener un nada en una mujer. No esperes a que adivine, la intuitiva eres tú, aprende a decir con palabras cómo te sientes y cuando surja la esperada pregunta ¿qué te pasa? Di con pelos y señales lo que piensas, quieres y necesitas de él.

Yo lo cambio

Las mujeres, por lo general, somos detallistas de la belleza, la armonía y el orden y si tuviéramos un lema ese sería "todo se puede hacer mejor". Cuando amamos asumimos la responsabilidad de cuidar y mejorar, de manera que sin importar cuánto se resista estamos deciéndole cómo hacer mejor las cosas, pero el olmo no da peras, y mientras tu piensas en que lo estimulas, él piensa que lo controlas.

Te has dado cuenta cuánto le molesta a un hombre la "comisión de mejoramiento continuo" en la que permanecemos. A los hombres les gusta hacer las cosas por sí mismos, no le gustas que le digas que hacer, no directamente. De manera que tendrás que aprender a estimularlo desde su propia perspectiva, haciendo que tu meta para con él se vuelva su meta; otras veces solo tendrás que morderte la lengua.



Son muchas las situaciones en las que hombres y mujeres estamos enfrentados por nuestra forma de comprender el mundo y que tiende a hacerse más evidentes cuando entre una pareja se termina la mágica etapa del enamoramiento, a veces el amor no es suficiente, nos hace falta mucha paciencia y tolerancia, pero sobretodo comprensión para saber que no somos seres iguales, sino complementarios.

La relación en pareja debe entenderse como un equilibrio entre la necesidad de dar, que con el tiempo aprende, un hombre y la importancia de saber recibir, antes de que se canse de dar, de la mujer. Las mujeres, dada nuestra naturaleza, solemos olvidar los límites y estar dispuestas a entregar más de lo que recibimos, solemos olvidarnos de nosotras para acompañar al otro en la conquista de sus logros, pero cuando esa entrega no se ve recompensada empezamos a sentir que no vale la pena dar tanto.

Ahora tú...
¿Cuál es la situación que más te molesta de tu pareja? ¿has intentado hacerle ver cómo te sientes o sigues esperando a que lo descubra?

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miércoles, 19 de octubre de 2016

Cómo tratar con personas dificiles


Que molesto resulta tener que convivir con aquella persona a la que no sabes qué decir para que no se moleste y que deja en ti una sensación de frustración, rabia o fastidio.

Si le tienes cariño o te toca tratarla sin más opción por el momento, seguro que te preguntas ¿Cómo debería tratarla para salir bien librado? De acuerdo con el  Dr. César Lozano, conferencista en el tema de calidad de la actitud, las personas difíciles se pueden clasificar en 10 tipos, como verás a continuación. 

Es importante que antes de señalar tengas en cuenta que, cuando un problema se hace repetitivo la causa puede estar en ti mismo, a veces, sin ser conscientes, somos la persona tóxica que vemos en los demás, porque nuestro ego no nos deja ver las cosas como en realidad son.




Usa los siguientes perfiles para caracterizar a las personas que te rodean y saber cómo abordarlas, así como para autoevaluarte y descubrir cómo estás interviniendo en el problema.   


Tipos de personas difíciles


1. Posesiva: esta es aquella que reclama que le dediques tiempo y se molesta si no estás para cuando ella lo demanda. Exige ser el centro de atención de tu mundo.
Con ella:
  • No te molestes en agradarles, nunca será suficiente.
  • Demuéstrale el aprecio que le tienes, dejale saber lo importante que es para ti, pero que hay otras personas o asuntos que requieren de tu atención.
  • Usa el humor para hacerle ver que está siendo muy exigente.

2. Sincera: ese amiga(o) que se escuda en la sinceridad para decir sin "pelos en la lengua" lo que le disgusta, pero que hiere al decirlo.
Con esta persona debes:
  • Explicarle con asertividad que le agradeces la sinceridad pero que no te gusta su forma de decir las cosas porque es hiriente.
  • Dale las gracias por su punto de vista y cambia de tema.

3. Víctima: todo le deprime, le agota, le entristece y le enferma. Usa el chantaje emocional incluso sin darse cuenta y habla siempre de sus desgracias. Siente que nadie la comprende ni la quiere.
Con ella debes:
  • Evitar preguntarle cómo se siente, eso le agranda el sufrimiento.
  • Escucha pero no te dejes afectar.
  • No participes de sus comentarios negativos. Condúcela a hablar de buenas noticias.
  • Trata de rodearla de alegría y de cariño.

4. Indiferente: a esta le vale lo que pasa a su alrededor, es como sino estuviera. No es dada a expresar sus sentimientos, tal vez tiene miedo de ser rechazado o desaprobado.
Lo mejor con ella es:
  • Buscar algo en lo que estén de acuerdo y hacérselo saber.
  • Involucrarla en todo lo que sea posible aunque se muestre indiferente.
  • Reiterarle tu afecto y hazle saber lo importante que es su opinión para tí.

5. Criticona: es la persona que está convencida que todo lo sabe y sino, se lo inventa. Cada vez que dices algo que has hecho o quieres hacer ella ya lo hizo. Descalifica y crítica todo cuanto hay a su alrededor y está centrada en sí misma. Sus frases inician con Yo....
Con esta persona deberías:
  • Escucharla pero no involucrarte, no dejes que sus palabras te afecten.
  • Hazle saber que respetas su opinión pero que tienes la tuya propia al respecto.

6. Comunicativa: la que se complace con llevar y traer, comunicativa por excelencia, pues parece que quedarse con algo les quema la lengua. Sus temas de conversación están centrados en los defectos de los demás.
Para con ella:
  • Evita tratar temas personales, te puede ir fatal.
  • Evita caer en sus conversaciones o cambia de tema si te ves involucrado.
  • No le debatas eso puede volverse en tu contra.

7. Voluble: esa persona que puede ser tu mejor amigo hoy y tu peor enemigo mañana. Usualmente hacen comentarios fuera de lugar y tiende a ser una persona extraña.
Deberías:
  • No involucrarte en cosas profundas con ella, puedes salir lastimado.
  • Sobrellevarla y no desgastarse en entenderla.

8. Obsesiva: "todo limpio y ordenado". Se molesta terriblemente cuando algo se sale de control y vive en constante tensión. Con esta persona:
  • Intenta mostrarles que hay otra forma de hacer las cosas.
  • Aprecia y valora su trabajo, para ella es muy importantísimo.
  • Usa el humor para ayudarle a relajarse.

9. Agresiva: su carácter es fuerte y su humor explosivo. No demuestra fácilmente sus sentimientos por la misma imagen que ha creado de si mismo. Su lema es "por las buenas soy buena, pero por la malas ni lo averigues".
Es un de los tipos de personalidad difícil más fáciles de encontrar. 
Con ella intenta:

  • Escucharla, a veces es lo único que necesita para calmarse.
  • Hazle ver, de forma asertiva, que entiendes su malestar, pero que no estás de acuerdo con la forma como expresa sus sentimientos.
  • No asumas una actitud sumisa.
10. Cafre: es el conductor agresivo, el que no te deja pasar, pita insistentemente, no tiene problema en gritarte y está listo para discutir. Definitivamente no conoce la cortesía. Con esta persona debes:

  • Frenar e ignorarla, no deje que te afecten sus comentarios.
  • Usa una terapia mental para relajarte cuando te la encuentres: tararea una canción, recuerda un chiste, etc.
  • Recuerda que la vida se basa de diferentes medios para frenarte el paso.
Si bien cada persona es diferente, estas recomendaciones están orientadas a ayudarte a tener herramientas para sobrellevar esas situaciones tensas a las que debes enfrentarte en cada caso. Pero recuerda que las herramientas fundamentales para tratar y resolver los problemas son el amor y el buen humor, a veces solo tienes que aprender a reír y dejar que la risa cause su efecto.


Intenta mantenerte en la onda de la buena actitud y evita juzgar, pues usualmente esas personalidades difíciles son producto de situaciones complicadas a las que debieron enfrentarse y que los han llevado a reaccionar del tal forma, también ten presente que tú no puedes cambiar su personalidad pero puedes hacer que que las cosas no sean peor.

Ahora tú...
¿Con cuál de los tipos de personas anteriores debes tratar y cómo haces para sobrellevarla?
¿Te consideras una persona difícil? ¿Cómo crees que se sienten los demás contigo al asumir esa actitud?

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martes, 11 de octubre de 2016

Crítica: ¿Contribuyes o descargas tu frustración?


¿Cuántas de las críticas que hacemos a diario tienen realmente la intención de ayudar? 

La crítica es una palabra de alto poder entre los seres humanos, porque así como puede ser buena puede ser muy destructiva. Piensa en todas las veces que has abierto tu boca para criticar, y lo que has hecho es dejarle ver al otro lo malo que hace, usando tus palabras como una espada que hiere, mientras dejas a tu ego correr al punto más alto y entonar un canto de victoria; eso son borbollones de frustración, rabia y miedo.

Muchas veces esperamos que las personas cambien con nuestra palabras y hacemos críticas dirigidas a eso, pero hasta que no se enfunde la espada y se use el poder mágico de la palabra, al frente se tendrá a un ser enfadado, culpable y a la defensiva, dispuesto a dar la pelea.



Cuando criticas

Es fácil caer en la frustración de no lograr que el otro haga lo que se espera, y así una acción tras otra, un comportamiento, una palabra, etc, van llenando el vaso de la paciencia.

Con frustración no nos comunicamos, solo se usan las palabras para descargar la rabia e impotencia que se siente y para ejercer control sobre el otro. Es innegable que muchas veces, más de las que se creen, se espera que los demás actúen de la forma que nos gusta y no como son.

Cuando te sorprendes diciendo repetitivamente; "otra vez lo mismo", "ahí estás pintado", "siempre es así contigo", "no has podido aprender", "¿No piensas cambiar?", etc., has caído en la mala crítica, esa que va cargada de un alto nivel emocional, que estereotipa, señala y marca mayores diferencias entre quien es el otro y el ideal de cómo debería ser.



El criticado

La crítica en los oídos de quien es objeto de ella, puede sonar como la alarma que despierta el fastidio y la impotencia, poniéndolo en un posición muy lejana de querer cambiar su comportamiento.

Una crítica mal expresada termina en un evidente reproche y un reproche insistente se convierte en cantaleta. Entre más se insiste sobre lo mismo, menos posibilidades hay de que se dé un cambio por parte de la otra persona, al contrario, se zanjan distancias entre sí, se afecta la sana convivencia, se levantan muros de rencor y surge tensión en la relación.

¿Imagina cuál sería tu posición si seguidamente recibieras reproches por las cosas que haces? ¿Si pudieras dejar de recibir esos reproches lo harías? 




¿Y yo como soy?

"Trata a los demás como quieres que te traten a tí" Mateo 7:12
Juzgar es una tarea que se nos da fácilmente, sobretodo cuando estamos llenos de rabia hacia esa persona, diciendo cosas que, si bien no nos gustaría que nos dijeran, al decirlas nos liberan y nos hacen sentir exentos de cometer "el error" juzgado. 

Es importante que antes de lanzarte a desparramar deseos reprimidos, hagas el ejercicio de autocriticarte y poder:
  • Identificar cuáles son los verdaderos sentimientos e intenciones que tienes en ese momento.
  • Reflexiones sobre tu conducta y sus consecuencias.
  • Ver el verdadero valor que tiene para el otro y para tu relación que digas la retahíla que tienes preparada.
  • Reconocer que también te equivocas, que te gusta como eres y no te gusta que te condenen por ello.
Por otro lado, debes saber que independiente de cómo es la otra persona, tus sentimientos son tu responsabilidad, de manera que, no debes cargar a los demás tu frustración, sino a tus creencias.



Crítica y asertividad

Esta bien que digas lo que te gusta o no, pero debes aprender a decirlo, de tal forma que tus palabras puedan ser escuchadas y atendidas, es decir, comunicarte asertivamente, dejando de lado las frustraciones, los odios y la manipulación.

Cuando te comunicas con asertividad:
  • Das tu opinión, sin esperar imponer tu palabra.
  • Pides lo que quieres, no te quedas a esperar que el otro lo adivine.
  • Hablas sin ironía, puedes decir "gracias" y "por favor" en su significado de cordialidad.
  • Centrarse en el presente, sin tener que abrir los cajones de los recuerdos y sacar retazos de situaciones pasadas.
  • Ser concreto y no generalizar.

No vamos a encontrar a nadie igual a nosotros, gracias a la magia de la naturaleza, somos seres únicos, pero también somos seres sociables, de manera que no se trata de criticar para imponer, se trata de co-evaluar, pero sobretodo de entender que en la vida tu realidad no es el único patrón de medida. Cuando se pasa de la crítica al respeto, nos quitamos los guantes y escogemos comunicarnos, se es libre de la frustración de no tener el control.


Ahora tú...
¿Cuánto daño crees que pueden hacer las malas críticas? 
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martes, 4 de octubre de 2016

Cambia las gafas


"El ser humano debe liberarse de todo prejuicio y de los productos de su propia imaginación, para que pueda investigar la verdad sin obstáculos" Abdul Baha

Tienes ese compañero de trabajo o ese vecino, que de solo verlo te incomoda, y es que esa forma de vestir, hablar o ver la vida que tiene te parece tan detestable, te lo aguantas por educación, pero como quisieras no tener que verle tan seguido. 

¿De quién es el problema, tuyo o de esa persona? Te sorprenderás al saber que tus problemas interpersonales no son culpa de la persona con quien los tienes, la culpa es de tus creencias, que son los lentes que usa tu cerebro para ver la realidad, actuar y juzgar.

En el artículo anterior, hablé de cómo quien eres y tus hábitos, tiene origen en tu mente y la forma en la que tu mapa mental te hace ver la realidad, a partir de tus experiencias y del contexto en el que te has desarrollado; pero si bien es una valiosa herramienta para el cerebro, también limita el aprovechamiento que haces de tus potencialidades como persona, el logro de las cosas que deseas y tu felicidad.



Reconstrucción del mapa mental

De acuerdo con expertos de la programación neurolingüística, todas las personas tenemos el poder de cambiar lo que somos, en el momento en que deseemos, al cambiar nuestro mapa mental, lo cual se puede hacer ya sea a través de terapias o al usar nuestro consciente para reprogramar algunas creencias. 


Así que, antes de emprender ese proyecto que te gustaría llevar a cabo, pero que no crees que sea posible o de disponerte a hacer el cambio que tanto deseas para tu vida, pero que te resulta tan difícil lograr, te invito a tener en cuenta estos consejos:


1. Revisa las causas

¿Eres bueno buscando las causas del porqué ocurren las cosas? Grandioso! es un ejercicio que hace parte de tu condición racional humana, pero que también está influenciada por tu mapa mental. De manera que, no te apresures al relacionar las cosas porque podrías equivocarte.

Algunas preguntas que te pueden ayudar para alejarte del error al momento de relacionar eventos, son:
  • ¿Es esta la causa real de lo que sucedió o quiero pensarlo solo porque esto ocurrió?
  • ¿Por qué creo que es la causa?
  • ¿Es esta la única causa de lo que ocurrió o hay otras que no estoy teniendo en cuenta?

Si te equivocas en tu razonamiento terminarás llegando a conclusiones equivocadas, que a su vez te harán entender de forma errada lo que ha sucedido.


2. Cuestionar y corroborar

Hay una tendencia a tomar como ciertas aquellas cosas que vienen de nuestras fuentes creíbles. Si tus padres, la revista Time o un experto hacen parte de tus fuentes de alta credibilidad, no deberías quedarte con su palabra como la única verdad. Tampoco deberías desmeritar una fuente por el hecho de que carezca de credibilidad para ti.

La clave está en cuestionar y corroborar lo que llegue a tí, sobretodo cuando son cosas importantes, busca otras fuentes que consideres confiables, para luego incorporarlo a tu mapa mental.


3. Tus objetivos y los de los demás

¿Cuál es la imagen de persona que te muestra el mundo comercial? Solo hace falta que abras una revista o cualquier otro medio para darte cuenta que terminamos pensando con las ideas que las grandes compañías ponen en nuestra mente.

Es por eso que ser gordita en el siglo XIX era muestra de tener con que alimentarse y en este siglo es la de falta de dinero para llevar una dieta e ir al gimnasio.

De igual forma, amigos, personas en la calle, familiares, acaban poniendo sus objetivos ante ti, y tu los tomas como si fueran el deber ser, dejando en segundo plano los tuyos.


4. Piensa por ti mismo y racionalmente 

Ya sabes, no hay verdad absoluta y hemos tenido que atravesar por grandes errores hasta llegar a donde estamos, así que, ¡sé valiente y piensa por ti mismo! No tengas miedo a cuestionar o a tener tus propias ideas.

Piensa en quién habría terminado siendo Einstein si hubiera dejado en los demás la responsabilidad de pensar por él, así, tus ideas por más locas que parezcan, siempre que creas en ellas serán posibles, pero si no llegas a hacerlo ni todas las fuerzas podrán llevarlas a cabo.

Pero ten cuidado porque tu realidad no es la única, y aunque muchas veces deberías seguir tu intuición, no lo asumas como regla general, algunas cosas no son ciertas solo porque nos parezcan posibles o correctas o porque creemos que deberían serlo; hay que buscar un equilibrio entre el sentir y el pensar.
Mucha gente no puede ni emanciparse, es decir, no puede ni darse cuenta de la esclavitud en que le mantienen las ideas en medio de las cuales se ha educado.(Samuel Butler)

Vuelve a pensar en eso que quieres hacer y mira cómo tu mapa mental podría ser tu principal problema, ese estúpido mapa, como lo llama el doctor Velasco, que no nos permite ver las cosas de otro modo

Ahora tú...

Me gustaría saber ¿en qué error has caído solo porque tu mapa mental te hizo ver las cosas de ese modo? Comenta y comparte tu experiencia.

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