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martes, 12 de enero de 2016

Nuevo año, nuevos hábitos

nuevos habitos

 

Amparados en nuestro espíritu optimista, cada año lo iniciamos con muchas expectativas, algunos hacemos lista de propósitos, otros no, pero usualmente en general todos dedicamos un momento a pensar en esas cosas que nos gustaría lograr durante el año, las cuales van desde empezar a tomar más agua hasta cambiar de carro o comprar casa nueva. Pero también es cierto que para mucho esa lista de propósitos se queda ahí, en las buenas intenciones.


Si eres de los que escribe la lista y la guarda, me atrevo a asegurar que con el paso de los meses olvidas hasta donde está, por no hablar de los propósitos que en ella se encuentran, si eres de los que solo la piensa e intenta mentalizarla, también; el día a día, las ocupaciones, el estrés y demás afanes acostumbran ganarle la partida a nuestros propósitos. Pensando en romper este ciclo vicioso que solo ayuda a crecer nuestra pila de deseos frustrados, me di a la tarea de pensar más en serio en ello y ahora comparto con ustedes en este post lo que he aprendido.

Por qué estos propósitos. 

Una vez que inicies a hacer la lista de los propósitos para el nuevo año, es importante que te preguntes a ti mismo por qué son importantes dichos propósitos y si son realmente lo que quieres hacer, de esta forma te será más fácil quedarte con aquellos que son esencialmente importantes y que te motiven, si haces cosas que carecen de valor e importancia para ti las abandonas más rápido de lo que te imaginas. Trata que no sean más de cinco y si es posible procura abarcar diferentes aspectos de tu vida: salud, estabilidad económica, vida social, desarrollo personal y profesional, pueden ser algunos de esos aspectos.


    Que los propósitos sean metas 

    Tener metas ayuda considerablemente a tener un proyecto de vida más estructurado, porque son tu guía y te esfuerzas en alcanzarlas. Convierte tus propósitos en metas realizables, plantealas de tal forma que sepas que pueden alcanzarlas teniendo en cuenta los recursos: tiempo y constancia, entre otras variables más que necesitaras para lograrlas.

      Tiempos para lograrlo 

      Si estamos hablando de metas alcanzables, entonces debemos tener muy en cuenta el tiempo del que disponemos, el cual de entrada sabemos que no es más de 12 meses, y que se puede reducir de acuerdo del momento en el que empieces. Es bueno que consideres el primer mes como el momento de planeación y organización de tus ideas, rutina, agenda, entre otras cosas que necesites, osea que tienes 11 meses. De seguro tendrás metas de corto y de largo plazo, identificarlas, de manera que no todo lo tienes que hacer de una vez, procura que sea así para que no te fatigues demasiado rápido. No está demás si consideras un cronograma, este te puede ayudar para administrar tu tiempo y hacer el seguimiento de tus metas.

        La formación de hábitos 

        Dice mi mamá: “el hombre es un animal de costumbre” y no puede estar más en lo cierto, porque lo primero que debes saber es que para lograr tus propósitos/metas necesitas establecer hábitos, los cuales pueden ser nuevos hábitos (Ejem: leer más libros) o modificación de los ya adquiridos (Ejm: dejar de tomar). De acuerdo con Charlies Duhigg, autor del libro El poder de los hábitos, toda tu vida se define a partir de ellos, de manera que es importante conocer cómo es el proceso de formación de los hábitos para poder hacerlos consciente y de esta forma actuar forma los mismos.

        ¿Cuántas veces te has propuesto hacer ejercicio o tomar más agua, y después de un parte de semana de hacerlo todo regresa a como era antes? De seguro varias veces. Tengo que decirte que los  responsable de tus fracasos han sido tus hábitos.

        En una breve explicación y de acuerdo con el libro el poder de los hábitos, el proceso de formación de un hábito en tu cerebro responde a tres pasos: 1.) La señal, que es la que le dice a nuestro cerebro cuando poner piloto automático, es decir, seguir la secuencia del hábito, 2.) la rutina, es la secuencia como tal, la cual puede ser mental, física o emocional y 3.) la recompensa, le ayuda a decidir al cerebro si realmente vale la pena recordar este proceso. De manera que entender este proceso y hacerlo consciente es uno de los primeros pasos a seguir al momento de nuestra planeación personal para el nuevo año.

        Entonces, identifica cuales son los hábitos que afectan en tus metas y empieza tratando de conocer cuales son los tres pasos en ellos. Si lo que necesitas es modificar un hábito, ten como regla de oro dice Duhigg, intentar que la recompensa se mantenga, es así que si eres de los que tienes un programa de televisión favorito, recompensate con este después de hacer tu jornada de ejercicio en vez de quedarte tirado en el sillón.
        Ah y si has contemplado la posibilidad de leer libros entre tus propósitos, ten en cuenta este.


          La motivación

          El factor motivacional es determinante en el logro de cualquier propósito en la vida, así que por ende en la formación o cambio de un hábito, de allí la importancia de escoger aquellos propósitos que realmente son significantes para nosotros. La motivación es el motor que nos mueve, que nos impulsa a seguir y puede ser interna o externa y debemos intentar que en todo momento esté encendido, se trata de llenarse de razones que hagan valer el esfuerzo que se está realizando, por ejemplo si te has planteado pasar mayor tiempo con tu familia tu motivación puede ser la sonrisa de ellos y la alegría de compartir así como estrechar más los lazos fraternales.


            Mentaliza tus metas y busca ayuda. 

            Por otro lado no intentes hacer las cosas de forma individual si tienes personas cercanas que puedan ayudarte, contarle a tu pareja, a un amigo o familiar en el que confíes te puede permitir recibir ideas de como poder lograr alguno de tus propósitos, así como ayuda directa al momento de realizarlo, por ejemplo si has decidido aumentar tu actividad física, la compañía de un amigo en tus caminatas puede ser de gran ayuda, o si quieres pasar más tiempo con tu pareja, ella te puede ayudar a buscar algunos lugares donde ir o un plan para divertirse juntos.


              Está bien claro que esta no es una receta que funciona para todos, porque aunque tiene unas bases generales cada uno tiene una forma de ver el mundo y de interpretar su realidad, pero espero que te ayuden a enfocarte en la planeación de tu vida personal. Recuerda, que debes hacer las cosas por ti mismo, por tu satisfacción y tu plenitud, será tu mejor recompensa.  

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              2 comentarios:

              Alis Diaz dijo...

              Mil gracias por esos buenos tips,para poner en práctica desde ya.

              Dalila Díaz Santana dijo...

              Espero los pongas en uso y al final del año me cuentes como te fue. Un abrazo

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