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martes, 22 de noviembre de 2016

Cuando tu nivel de energía está en superahorro


¿Has sentido que tu vida es como una montaña rusa? Que a veces el poder creativo se agolpa en tu cabeza y las ideas surgen a borbotones, mientras que otras te sientes incapaz de hacer nada, tan cansado para emprender o tan falto de energía para terminar una tarea; son esos días en los que el solo respirar cuesta trabajo. Pues todo ese sube y baja tiene una explicación: niveles de energía.


Comprender cómo fluctúa nuestra energía y de donde se obtiene es la mejor forma de poder aprender a manejarla y no quedarte creyendo que todo se debe al estado de ánimo; que si eres melancólico, no estás concentrado, te sientes frustrado, estás estresado y muchas explicaciones más. Si tu carga está al máximo eres feliz, creativo y saludable y eso es lo que necesitas. 



¿Qué te da o absorbe la energía ?


Las personas: A menudo pasa que hay personas con las que hablas o estas algún tiempo y te sientes electrizad@, las ideas fluyen haciéndote sentir  una persona creativa y poderosa, pero con otras te agotas, te vuelves vacía y negativa; tu batería queda en rojo y con un sonido de alerta. La energía fluye y está presente en todo, especialmente en las personas, las cuales pueden ser pequeños soles que te irradian y ponen en marcha tus motores o comportarse como agujeros negros que te absorben por completo.

Los proyectos: Lo mismo sucede con las cosas que hacemos a diario. ¿Cuántas ideas que no llegan a materializarse o proyectos que se quedan sin terminar se han robado tu energía?, porque no hay nada peor que ir dejando cosas empezadas, ni nada más satisfactorio que ver un proyecto terminado.

De manera que es importante aprender cuáles de aquellas personas con las que te rodeas tienen una incidencia directa en la forma como te sientes, así cómo las cosas que te hacen ganar o perder tu energía, de tal forma que puedas tener un mayor control de tus fluctuaciones. Al identificar dichas fuentes o consumidores, podrás saber cuando evitarlas y cuándo puedes lidiar con ellas, también te permitirá tener mayor control sobre tus momentos creativos para que no se vuelvan agitados y poco productivos (carga completa) y sobre los estados de poco me importa, no puedo y no tiene sentido intentarlo (modo súper ahorro), para que no tengas que vivir la sensación de frustración o depresión que pueden dejar cada uno. 

¿Cómo manejar las fluctuaciones?

Debes saber que todas las personas tenemos la capacidad de generar o absorber toda la energía necesaria para llevar a cabo nuestros proyectos. Partiendo de esta idea, lo segundo que debes hacer, una vez que has identificado las fuentes de energía es saber cómo usarlos para mantener un equilibrio. De acuerdo con Stefany Cohen, una joven emprendedora, unas de las prácticas que podrías llevar a cabo para manejar tu energía son:

1. Identifica tus momentos creativos: aun cuando tus niveles de energía pueden estar más bien asociados a periodos de tiempo o días de la semana, también pueden darse durante momentos del día. Así, si tu momento creativo es en la mañana y disminuye con las horas, podrías reservar esas horas para hacer las cosas que demandan mayor energía y usar la tarde para hacer aquello que te exige menos.

2. Sal a buscar la energía: Cuando te sientas con la batería baja, sal a la calle y visita lugar o personas que te permitan recargarte. Ir a una galería o un puesto de artesanía, visitar un parque o tomarse un café con un amigo te pueden ayudar para continuar con un proyecto que demanda mucha energía.

3. Comparte tu energía: cuando te encuentres con una persona que te recarga, díselo, dejale saber que bien te hace su vibra, verás como le agradará saber que no es su belleza, su estatus o sus ideas las que te agradan, sino cómo te sientes cuando estas con ella. De igual forma, intenta compartir tu energía con esa persona de manera que no se pierda el equilibrio.

4. Ponle orden a tus ideas: no dejes que tus días se llenen de anotaciones sin cumplir, si tienes muchas ideas por hacer no pretendas llevarlas todas a cabo, pero tampoco dejes que todas se vayan, como amores de una noche. Seleccionar una idea y hacerla realidad te hará ver las posibilidades que tienes.

5. Termina los proyectos: llevar una idea a un feliz término es de gran satisfacción y te permitirá recargarte. Usa tu energía para crear, poner las cuatro patas a la mesa y sacarla a la terraza. No importa el tamaño o el impacto que tenga tu proyecto, lo importante es terminarlo, compartirlo y disfrutarlo. Ya sabrás que una de nuestras mayores satisfacciones es saber que podemos aportarle a los demás con nuestras creaciones o con nuestras ideas.

No significa que dejarás de entrar en periodos de super ahorro, sino que no tienes que quedarte en ellos por largo tiempo. Si antes te sentías deprimido y te formulabas las irremediables preguntas sobre la felicidad que te hacían sumergirte más en tu estado de no puedo, ahora podrás saber que tu nivel de energía está bajo y que puedes hacer que eso cambie. También podrías guardar algunas ideas de esas que te vinieron de golpe y ponerla en práctica cuando sientas que no puedes hacer nada y autogenerar tu energía.


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